viernes, 31 de octubre de 2008

¿Te ha pasado?

Quieres, puedes...pero no DEBES.

…¿qué hiciste?

Se supone que hay que escoger lo que te haga más feliz, ¿o no? (La balanza del sacrificio)

…¿Y después qué?

Es obvio que hay que pensar en el futuro ¿cierto? (La evaluación del tiempo y consecuencias)

…¿pero hasta cuándo vas a durar, hasta cuándo vas a poder?

Fucking conscience! Fucking long term!

…¿alguna sugerencia?

MUTE

viernes, 17 de octubre de 2008

Esto no se da silvestre

No es ni flora, ni fauna e igual no se da silvestre.

Cuando cambiamos el orden de los factores y no se altera el producto; cuando no importa si comenzamos al revés y seguimos hacia el frente; cuando se cuenta y no se cree y cuando las coincidencias son parte de lo cotidiano: encontramos lo que no se da silvestre.

Entonces el tiempo como factor no afecta nada, si es un día o dos años da lo mismo, porque encontramos algo que no se da silvestre. No importa hace cuánto lo encontraste, sientes que siempre ha estado contigo; no importa cuánto tiempo le compartas, pues nunca te agota; no importa si vas rápido, porque eso no se da silvestre y lo quieres aprovechar; no importa si vas muy lento, porque necesitas mirar pausado si al final es verdad o mentira.

Pero no quieres que el tiempo pase, porque se te puede acabar. ¿Todo es muy perfecto para que suceda? ¡Pues no!, si existe lo malo, existe lo bueno también, y se reza porque dure como cuando rezamos porque lo malo acabe.

Y te cambia la razón, y te mueve el argumento y te sientes tan contento que te da pena por el mundo entero. Y sonríes si no quieres y cuando quieres también. Y pensar que si faltara lo que no se da silvestre te pone triste, pues no importa porque fue bueno mientras duró. Cuando se te acabe tu fortuna, ¿vivirás por siempre triste de haberla perdido o feliz de lo que la gozaste?

Sencillamente es complicado; Difícilmente es fácil de encontrar. Suena a Arjona, pero es la realidad, es lo que no se da silvestre y no lo puedes cambiar. Es lo distinto, la sorpresa, lo perfecto, la luz que te deslumbra, el timing adecuado lo que hace el todo que llena la nada.

Quizás una vez o dos te ha llegado a pasar. Y tanto si te ha pasado como si no, vives la vida esperando que aparezca lo que no se da silvestre, consciente o inconscientemente. Vas a tener que vivir el momento, vas a tener que cruzar la calle, vas a tener que abrir los brazos y cerrar los ojos, vas a tener que lanzarte al agua y no arrepentirte, sólo sentirte feliz, feliz, feliz.