sábado, 27 de diciembre de 2008

¡Feliz Navidad!

Les deseo de todo corazón que finjan demencia el próximo 2009 para no sentir el impacto de la mayor crisis económica de la historia del mundo; que no les importe la reducción de los cupos de CADIVI; que les parezca chévere la propuesta de la enmienda constitucional y les dé los ánimos suficientes para pararse todas las mañanas con una sonrisa de oreja a oreja dando gracias a Dios por vivir en Venezuela, el país más seguro del mundo. Algún día le agradeceremos al Señor por nuestros sabios Gobernantes.

We’ll be fine! We’ll be Ok!

Puzzle-Terapia I: El inicio.

(Éste post es continuación de Puzzle-Terapia)

Me armé de valor y, como niño con juguete nuevo, abrí emocionada mi caja de rompecabezas. De verdad fue la misma sensación que al abrir los regalos del Niño Jesús: el olor a nuevo y a plástico con cartón fue la mejor parte del inicio.

Recuerdos

Un olor me llevó a mi infancia, me hizo recordar la felicidad de ser inocente, la dicha de la despreocupación y la emoción por las cosas más insignificantes. Me sentí una niña otra vez, me olvidé de las preocupaciones sólo con la emoción de empezarlo a armar, con la fantasía entre ceja y ceja de que, al terminar mi juego, en realidad iba a cubrir mis expectativas sumamente optimistas de que esto haga el papel de terapia.

¿Por dónde empezar?

Desde hace muchos años no armaba un rompecabezas, entonces mientras rompía la bolsa y leía todos los lados de la caja (maña imposible de quitar), fui pensando ¿Por dónde empezar?
Lo más lógico es poner como punto de partida los bordes del rompecabezas. Trabajar de afuera hacia adentro. Me parece irónico que sea antagónica la forma de armarlo con lo que mi auto-terapia pretende, que es trabajar los problemas y canalizar las virtudes de adentro hacia afuera.

Así que puse una lista de reproducción en mi iPod de esas que la mezcla de ritmos te montan en un Roller-coaster de ánimos, la caja de Belmont a la mano y empecé.

Clasificación

Abrí la bolsa, igual a una de Korn Flakes, y empiezo entonces a clasificar. Pero, no sólo los bordes distinguidos por sus filos rectos fue lo que inicié colocando a parte, sino también una clasificación del resto de las piezas por colores y degradé.

Armé entonces 7 grupos: las amarillas y naranja; las color poceta; las oscuras tirando a negra; las claras tirando a blancas; las floreadas; las marrones y verdosas y, por último, los bordes. Cada grupito está en una bolsita Ziploc debidamente identificada.

Al inicio de todo proceso y en nuestra vida en general, debemos estar claros de qué es qué y de quién es quién. Es decir, tenemos que saber ubicar los elementos que están alrededor para luego centrarnos en el medio de todos. En la medida en que sepamos a dónde corresponde cada cosa, sabremos dónde y cómo ubicarla, con qué se relaciona, su disponibilidad, etc. Es poner orden a los recursos para saber con qué se cuenta.

Saca y saca piezas de la bolsa y NUNCA se acaban. Empiezo a pensar "¿Cuándo cuca es que voy a terminar?" puñado, tras puñado. Primera pérdida de paciencia. Pensamiento seguido "Esto es una terapia de paciencia, tranquilízate, respira profundo y disfruta el momento que es parte importante para armar el rompecabezas", al estilo de Miyagi en Karate Kid, pero es allí donde decido servirme el primer Vodka, soda-limón.

Cada parte de la resolución de una situación es determinante para el paso siguiente. En CSI no empiezan a resolver nada hasta que recolectan todas las pistas y evidencias. Sí, esa parte puede ser menos emocionante que perseguir al asesino en serie, pero es crucial para dar con él.

El pensamiento de "Quiero empezar a armar"
fue recurrente y me tuve que repetir muchas veces "paciencia, paciencia, paciencia". Me sentí como cuando era niña y quería jugar Barbies, cuando ya terminaba de adornar la casa, peinarlas, vestirlas, armar el gimnasio, encontrar el carro, llenar el jacuzzy y, por supuesto, ponerle nombres hasta a las que no iban a participar en la novela, ya me daba ladilla jugar.

Al final de la clasificación, ya me tripeaba sacar los puñaditos y regarlos en sus respectivos montones mientras cantaba en voz alta la canción que la voluntad del Shuffle soltara. (se descartan los efectos del alcohol para justificar esta actitud, sólo me tomé un Vodka durante el proceso). Cuando me di cuenta que la bolsa ya estaba vacía, tenía el mayor impulso para seguir clasificando y hasta me incomodó tener que parar mis movimientos mecánicos acompasados por mi canto. La costumbre es más fuerte que el amor.

Empezar a Armar

Terminé de clasificar. ¡Por fin! Ahora si iba a empezar lo calidad: armar el rompecabezas. Obviamente, agarré mi Ziploc rotulada de "Bordes" y la vacié sobre la mesa.

Coño de la madre.

Hay que sub-clasificar los bordes por colores y degradé. Inicia otra vez el proceso, reducido a un puñado de piezas. Esta vez entiendo que es necesario, acepto de buena gana hacerlo, me siento motivada porque pronto empezaré a armar, así que lo hago con rapidez y entusiasmo.

En nuestra vida siempre hacemos una clasificación genérica de lo que nos rodea, es un inventario mental de personas y cosas que encasillamos según nuestra percepción. Al nivel general, se tiene una clasificación somera de quiénes son tus amigos, quienes son tus panas, quiénes son tus compañeros de trabajo, quiénes son tus drinking buddies, quiénes son zampes, quiénes son posibles zampes, quiénes son prospectos, quiénes son tus party buddies, etc. Así, cuando tienes un guayabo llamas a Petra, cuando quieres beber llamas a Juan, cuando te vas de viaje a Pepe, cuando quieres zampar a Menganito y cuando te la tiras de serio y responsable a Sutanito.

Más allá de eso, somos seres bastante avanzados capaces de sub-clasificar cualquier cosa en bastantes sub-niveles. Así como las carpetas de Windows que pueden ser mil de ellas dentro de otra en cadena. De esta manera, cada una de las personas que te nombré arriba tienen un meaning y una funcionalidad distinta en tu vida y cada faceta de su ser se va categorizando en tu disco duro. Lo mismo sucede con las situaciones que debemos enfrentar en nuestro día a día. La priorización de los asuntos de oficina es general, pero dentro de cada uno de esos objetivos, tenemos actividades más detalladas que nos ayudan a alcanzar la meta final.

Al terminar la sub-clasificación de los bordes entonces empecé a armar, finally!. Cuando ya estaba el marco casi listo me doy cuenta de que faltan piezas del borde. Obviamente, en la clasificación inicial hubo algunos pelones en donde por lo menos 10 piezas del borde se traspapelaron, eso implicaba revisar en cada Ziploc rotulada para encontrarlas. En ese momento le agradecí a Dios haber clasificado por colores todas las piezas porque, al tener el marco casi listo, sabía de qué colores eran las piezas faltantes así que ya sabía directamente en qué bolsa buscar. Corroborada la hipótesis de la utilidad de cada paso del proceso, por más fastidioso que alguno de ellos sea.

Sí, casi siempre creemos que conocemos a las personas que nos rodean, pero en realidad jamás terminamos de conocer a la gente y he ahí la complejidad de clasificarlos como anteriormente reza mi ejemplo. Porque a este punto del partido, cuando estamos armando los bordes, nos damos cuenta que hay quienes quedan por fuera e incluso hay piezas que siendo amarillas cayeron en el grupo color poceta. Encasillar a la gente en un determinado grupo es más complejo de lo que podamos imaginar y tiene implicaciones más serias que buscar una pieza de bolsa en bolsa.

Finalmente, armé el borde de mi rompecabezas. Terminé la primera sesión y pude resaltar de azul en éste post algunas conclusiones/aprendizajes/analogías/mamahuevadas de mi experiencia.

Requerí un poco de sentido común, organización y mucha paciencia. Pero lo realmente interesante es lograr aceptar y disfrutar el ser paciente, aprovechar el momento mientras lo vives, entender que es realmente necesario asumir con tranquilidad el paso del tiempo porque lo que sea que venga, amerita y requiere de cada segundo. Para una desesperosa como yo que no ha aprendido a caminar lento, es súper valioso darse cuenta de esto.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Puzzle-Terapia

Hay momentos en la vida en los que consciente o inconscientemente necesitamos "más" y asociamos "más" con "mejor". Obviamente, no en todos los casos estas palabras van de la mano. Si decimos que ahora tenemos más dinero, es positivo. Si decimos que ahora tenemos más problemas, estamos mal.

Lo difícil es responder en esos momentos ¿quiero más de qué?
¿Más tiempo, amor, espacio, comida, sexo, amigos, dinero, horas de sueño, canales del cable o tranquilidad? Por lo general en mi caso particular, siempre lo soluciono – o satisfago - con "más alcohol" tratando de ahogar, literalmente, las penas y la ansiedad. (Gracias a la enana encontré esa solución en su incansable intento de crear mi cultura etílica)

Esa ansiedad maluca en el pecho puede ser más profunda de lo que imaginamos y, tanto si nos tranquilizamos yendo de compras y desgastando el plástico a la par que calmamos el no-me-jallo, como si nos bebemos hasta el agua de los floreros para aletargar el sentimiento, nunca lograremos verdaderamente arrancarlo del pecho. Sólo estamos tomándonos un analgésico para arreglar una fractura.

Estoy en una época de mi vida de muchísimos cambios, estrés y expectativas. Obvio que por diciembre, el alcohol siempre está presente para calmar mi ansiedad, sin embargo decidí hacer una terapia más profunda – y barata – para tocar fondo, aprender y salir a flote sin miedo de hundirme otra vez.

¡Me compré un rompecabezas! ¿Súper raro? Pues ni tanto.

Meaning del Rompecabezas.

Ilustración:
La ilustración es de un café francés, con sus toldos y mesas clásicas, súper floreado el ambiente. Es lunes y está cerrado, por lo tanto no hay nadie en la escena. (Sé que es lunes y está cerrado porque así se llama el rompecabezas: Lunes Cerrado. Ver ilustración al tope)

Características Técnicas:
1500 piezas; 85X60 cm. Por ser terapia de principiantes, debo iniciar por la medida baja.

Objetivo:
Armar la totalidad del rompecabezas desarrollando habilidades mentales y espirituales así como también extraer enseñanzas durante la experiencia.

  • Paciencia: Aprender a ser paciente, a esperar con prudencia y a tomar el tiempo como un factor de disposición divina y perfecta.
  • Resolución: Entender que las situaciones, por más difíciles que parezcan SIEMPRE tienen solución. Al final de todo, el rompecabezas siempre podrá ser armado incluso si se te pierde alguna pieza (Puedes llamar a la marca y te la reemplazan, una maravilla)
  • Perseverancia: Poner empeño constante en la ejecución de una tarea. Never give up.
  • Tranquilidad: Dominar las inquietudes para alcanzar un mejor resultado. Pensar con la mente despejada aun estando bajo presión.

Estas son las principales, las planteadas al inicio. Estoy segura que otras muchas habilidades y enseñanzas se irán dando en el camino y, que en próximos capítulos de Puzzle-Terapia les iré contando sobre la evolución. (Esperemos que le dé la continuidad meritoria a mi auto-terapia)

Al culminar el rompecabezas espero haber aprendido/entendido/internalizado las razones de la ansiedad y encontrado la solución paso a paso de cómo atacarlas así, si vuelve a pasar, ya sabré cómo enfrentarlo. Espero una actitud de vida más calmada y enfocada en los momentos en que la necesite, en los momentos en que haya que tomar decisiones importantes.

Como ahora.

Espero que al terminar, sea martes y abra el café y se vea una escena alegre y colorida con personajes por ahí revoloteando.

Estoy dispuesta a compartir con Uds., la evolución del experimento y que evaluemos incluso el resultado final. Ojalá sirva la Puzzle-Terapia. Wish me luck!

lunes, 22 de diciembre de 2008

Un fin de Semana ¿cualquiera? Naaahhh.

No suelo contar muy a detalle mi día a día, sin embargo quiero contar mi fin de semana. Empezó desde el miércoles, no sé si porque estamos en diciembre o por alguna otra razón.

I PARTE

Miércoles.
Trabajé hasta mediodía porque fue la fiesta de fin de año de la oficina. Obvio que no fue la mejor ocasión para reventarme a palos: rodeada de jefes, no había vodka y al asomarte hacia fuera del salón todavía había un sol radiante, cosa que no me motiva a menos de que esté en la playa. De cualquier manera, me caí a vinitos toda la tarde hasta la nochecita tipo casual.

II PARTE

Jueves
Empieza mi bloggers’ weekend. Voy con Nina a tomarme unos tragos y hablar del guayabo. Reunión de mujeres que salen sin maquillaje a reventar a individuos del pasado, presente y futuro. Nos sentamos en Suka con un Apple Martini y un Mojito a intentar conversar, cuando un individuo de lo más indeseable decide sentarse en nuestra mesa. Un equis con el que alguna vez Nina salió (por guayabo, obviamente).

Interrumpe nuestra paz y tranquilidad para hablarnos de cualquier vaina y tirársela de Descartes; la conversación se torna tensa en un punto y se le ocurre gritarle a La Rancel, inclinado sobre su silla “Por eso YO te dejé”, a todo gañote y con las aletas de la nariz infladas (puedo decir que fue lo único gracioso de la escena). Muté. Me entró el demonio antagónico de mi nombre y, no sin antes advertirle a Nina de mi empute, me descargué con el piti-hombre. Por lo general soy una tipa súper polite (aun cuando no quiero), pero no pude evitar decirle al huevón que se fuera de la mesa contorneado de groserías.

No basta que nos vino a perturbar la paz, no basta que le monté mi mejor cara de culo a lo valenciano para que se fuera, que ignoraba todos sus comentarios incluyendo los “tú si eres antipática”, no le bastó con montar los pies sobre la silla y pedir un trago para compartirlo en nuestra mesa sin ser invitado, de paso tiene las santas bolas de gritarle a Nina que él la dejó. Luego de mi descarga, me insultó de mil maneras dignas de una mariquita y se fue con una frase súper célebre que pasará a la posteridad y que presumo que fue inspirada en un reggaeton: La realidad, es la realidad y lo que pasó, pasó.

¡Qué ganas de joderle el guayabo a uno!

Esa noche terminamos disfrutando de nuestro guayabo (léase: pasando nuestra arrechera) en un concierto de Aditus, con encuentros inesperados en el estacionamiento y unos cigarros silenciosos en el camino de regreso a casa.

III Parte

Viernes
1er encuentro de Bloggers who ocasionally drinks. Previo a la cita, fui a casa de Nina a tomarme unos vodkas , “comerme su hallaca” (leer luego referencia de esta frase en su blog), dormir un ratico y repotenciarme para la noche.

Juan Carlos (Chulú), un amigo de Valencia estaba en la capi y lo invito a mi reunión bloggera. Éramos sólo cuatro Bloggers en la reunión, pero cómo no las tripeamos, aun con el olor a aseo de fondo. De todos, sólo conocía a Nina.

Pedro (La Cagada): Es súper contrastante cómo alguien tan gracioso en lo que escribe parece tan serio en persona. Todo lo que logró decir y de lo poco que pudimos hablar, lo clasifiqué como interesante o como chistoso y hasta los dos al mismo tiempo. El tono de voz “soy-tranquilito” y la sonrisa “soy-penoso” no pega con un título como “Memorándum: no me importa tu Lingerie”. La introducción que me hizo Nina de: “Él es Pedro. Él te es la cagada” (en honor a Estrella, a quien aun no conozco pero se me pegó su estilo de secretaria pública ministerial) me hizo pensar luego que el aroma de toda la noche fue gracias a su presencia. Súper pana Pedrito. (Lean su "Recuento de un Encuentro" que le quedó muy bueno)

Victor Marín (La vida es una nota): Como se lo dije esa noche, el tipo es una NOTA. Parece un Wikipedia ambulante y me logró instruir de cosas que hasta ese día no sabía y que hoy no me explico cómo podía no saberlas. Gracias a él sé quien es Annie Leibowitz y James Lipton. Si el que acaba de leer esto me cree ignorante porque no lo sabía, pues ya me siento mejor conmigo misma. Hice una encuesta entre un poco de gente (y no en un zoológico ni en un Mercal) y ellos tampoco tenían idea. Anyway, esta gente sabe de un mundo muy lejos de mi IVA y mi inflación, pero que me encanta conocer.

Nina (@ Nina’s): Pues es mi única amiga en la ciudad. Es mi pana, mi wing woman, mi drinking buddie, mi link con la sociedad, mi pañito de lágrimas, mi costilla y a veces juega a mi abogada. Logramos tripearnos nuestra reunión compartiendo vainas que sólo a nosotras nos pasan (juntas) y muertas de la risa con la mezcla “La cagada es una nota” suma de Victor + Pedro.

Pedro, Victor, María, Andreína y Juan (el único non-blogger). Parecen los nombres de los protagonistas de un ejercicio de libro de matemática de primaria (¿El Resplandor?). Entre los mojitos, Apple Martini, el camión del aseo, las conversaciones variadas, el olor a mierda, las cagadas de risa y los trillones de cigarros que nos fumamos, la pasamos del carajo. Que se repita, please.

IV PARTE

Sábado
Día súper raro. Se aparece en la ciudad, nada más y nada menos que mi ex. Compartimos una botellita de vino hablando de nuestras vidas y, por primera vez hablando de nuestras vidas junto a otra persona. Me contó de su novia, me contó de su vida, sus proyectos, me di cuenta de cómo han cambiado las cosas y me sentí feliz por él.

Fue súper extraño obviar por completo y por primera vez lo romántico y propiciador de compartir una botella de vino, con la persona que compartiste seis años de tu vida. (Por cierto, olía a basura en el fondo, como es tan típico de la ciudad. Y aunque no fue eso lo que cortó el romance, fácil lo hubiese logrado.)

Fue súper bien limar todas las asperezas con alguien tan importante y seguir cada quien en su vaina.

v PARTE

Domingo
Es un día para satisfacer antojos. Por eso fui a comer con Nina toda la comida árabe que hubiera en el restaurante y como 3 lt de Nestea. Tras cagarnos de risa de frases recicladas cuadramos otra reunión de Bloggers, esta vez en casa de Toto (Conversations overheard at the mad hatter’s tea party).


Nina, Mariana, Toto y yo abrimos polémica de lo que fuera y, por supuesto, muy buenas conversas salieron de ahí. Desde Inside Jokes en francés hasta el barrio La Vega, salieron a colación. Ron, Whisky y Vodka nos ayudaban a la elocuencia hasta que la hora de la cena interrumpió nuestra tertulia.

Para cerrar mi fin de semana, no pudo ocurrir nada más bizarro que encontrarme a la 1:50 am, en la esquina de mi casa a un conejito.
No es la primera vez que pasa y estoy dudando que sea real.

Conclusiones:

  • Todos los bloggers fumamos como putas presas.
  • Todos los días se aprende algo nuevo...que te hace sentir más ignorante lejos de más culto.
  • Todos los días se puede beber y seguir diciendo que somos “bebedores sociales”, pues en ningún momento bebimos solos.
  • Casi todos los días aparecen seres inesperados, bien sea una placa conocida en un estacionamiento, tu ex en la ciudad o un conejo en una esquina.
  • Caracas huele a mierda.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Vida

Una nada momentánea
que se llena a los minutos;
Un vacío en las entrañas
que no tiene sustituto.

Bonita felicidad plena
te llena hasta los pulmones;
dormir en cálida estera,
sacar provecho a los dones.

Abismo de fondo negro
que nunca toca su fin;
caída libre al entierro
de sueños del mes de abril.

Amor sin medida, entrega,
abrazos, besos, caricias;
compartir la vida entera
caminar de frente sin prisa.

Sube y baja de emociones,
choque de frío y calor;
evocación de canciones
que recuerdan un sabor.

Esa es la vida, en crudo,
camino llevado a ciegas;
Escalar un alto muro,
y a cuestas llevas tu piedra.

martes, 16 de diciembre de 2008

Calificando la identificación propia con frases de Grey’s Anatomy

Calificar del 1 al 5 donde: 1=muy poco y 5=mucho, qué tanto aplica -o aplicó- la frase a tu vida y momentos.

We don't say when because there's something about the possibility, of more. More tequila, more love, more anything. More is better.
-Meredith (5)

Sometimes doing something is worse than doing nothing.
-Meredith (5)

I need a drink, a man, or a massage. Or a drunken massage by a man.
-Cristina

(5)

We're adults. When did that happen? And how do we make it stop?
-Meredith (5)

At the end of the day, the fact that we have the courage to still be standing is reason enough to celebrate.
-Meredith (5)

Boundaries don't keep other people out, they fence you in.
-Meredith (5)

Once in a while, once in a blue moon, people will surprise you. And once in a while people may even take your breath away.
-Meredith (5)

McDreamy did the McNasty with McHottie?
-George (hahaha)

You can spend your life drawing lines or you can live your life crossing them.
-Meredith (5)

It's not us. It's them and their stupid boy penises.
-Cristina (5)

Pick Me. Choose Me. Love Me.
-Meredith (5)

You're My Person
-Meredith (5)

I was drunk, vulnerable and good looking, and you took advantage of me.
-Derek (5)

...my life is a soap opera. I'm Lupita from the Block.

Reasons why I don’t date as much as I shall.

  • Porque pocos pueden mantener una conversación sustancial y entretenida.
  • Porque los poquísimos con los que me atrevería a salir ya tienen a alguien al lado (llámese novia, concubina o esposa). Sólo varía el factor de a qué altura me entero de ese detallito.
  • Porque tuve seis años de amaestramiento y fiel domesticación.
  • Porque me cansa la idea de empezar desde cero con alguien. Es como inscribirte en kínder a estas alturas.
  • Porque hay días que no sé sonreír por mucho rato…just to pretend.
  • Porque la mayoría de las veces un libro es cien veces más atractivo que la invitación.
  • Porque el 95% de las posibilidades son descartables desde el mismo momento en que no me abre la puerta del carro.
  • Porque me fastidian los tipos que creen que una cita los mete en un "paquete".
  • Porque muchas veces me siento la maestra Jimena instruyendo – y educación básica, by the way- a alguien con el disco duro en blanco.
  • Porque no me calo ser la maestra Jimena.
  • Porque si llego a pasar la primera cita, segunda, tercera y así sucesivamente, aumentan exponencialmente las probabilidades de que me mal pegue.
  • Porque en los tiempos actuales como que no leen and that's SO unsexy.
  • Porque en los tiempos actuales de MSN, BB, FB y demás medios de comunicación escritos, los errores ortográficos van tirando a sus autores a la basura no reciclable.
  • Porque me molesta que quieran conversar en el cine y/o teatro, lugares clásicos para los dates.
  • Porque vivimos en un país machista y no los tolero.
  • Porque exijo más que la academia militar.

MdlA's Anatomy

Si mis 1.70 mt de estatura pudieran medirte, tal vez algo te quede grande.

Si del marrón de mis ojos, el negro de mi pelo o lo blanco de mi piel pudiera pintarte, te decoraría la razón.

Si mis medidas pudieran moldearte, serías muy bien portado.

Quizás lo chino de mis ojos te siembre la determinación.

Pudieran mis largas extremidades, largas darte.

Quisiera mi clavícula marcada hacerte cuna… si volvieras.

Si acabaras de contar las pecas de mis hombros, sabrías cuándo dejar de quererme.

Y el lunar de mi pierna será siempre la única mancha de tu consciencia.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Castigo y Recompensa

Merecer: “Dicho de una persona: Hacerse digna de premio o de castigo.” […] (RAE)

Si ubicáramos las acciones de la gente en una línea horizontal con tendencia al infinito, donde a la izquierda del cero están las malas acciones y a la derecha las buenas, todos aquellos que estén a la izquierda merecen castigo y, los que estén a la derecha son dignos de un premio.

Ahora bien, cuando las acciones de una persona aun ubicándose en el lado izquierdo, sigue siendo premiada, he ahí un gran problema.

Hablaba con una amiga que se caracteriza por premiar a cualquiera sin importar en qué punto de la recta se encuentre o en su defecto simplemente obvia el castigo y, ella misma llegó a la siguiente reflexión:

“De nada vale estar buena, ser bonita, inteligente, de buena familia, cariñosa, comprensiva, desenrollada, profesional, solidaria, divertida, complaciente, buen polvo, etc., si al final nada de eso les basta; o están mal pegados o se van con otra”

Imagínate tú. Ella, que posee todas esas características (Ojo, no todas las que nombra las he comprobado) llega a la conclusión tan fácilmente, tomando en cuenta que SIEMPRE a lo largo de todas sus relaciones ha ofrecido ese montón de virtudes sin importar la cagada que tuviera al lado y, de verdad que ha tenido cagadas.

No es que tengamos que convertirnos en Pavlov y hacer un experimento de reflejos condicionados para comprobar su Ley logrando que el tipo asocie positiva o negativamente toda acción y su consecuencia, ni mucho menos seguir una rígida dualidad castigo-recompensa en la relación. Simplemente se trata de saber clasificar las acciones y reaccionar ante las que de verdad ameriten.

El caso es que, el simple hecho de que un hombre se encuentre a una mujer así está siendo premiado por las energías del universo que conspiraron para que la encontrara. Así que sin ejecutar ninguna acción más que la conquista con su labia y artimañas, está siendo recompensado. Todas las acciones posteriores del individuo en cuestión que figuren por alguna razón en el lado izquierdo de la recta, lamentablemente seguirán siendo premiadas mientras la mujer siga con él. El simple hecho de que ese patán tenga la oportunidad de estar con una mujer bien descrita, está siendo recompensado.

Pues entonces la conclusión es que definitivamente hay que ubicarlos. Una patadita por el culo sería la solución que pretende darles una lección –aunque está claro que nunca aprenden- pues sencillamente ese tipo NO te merece. Por más trillada que suene la frase, traté de explicarla hasta con argumentos matemáticos, por lo cual espero que de algo sirva.

The question is: ¿Puedes hacerlo? Cualquiera que sea tu respuesta, la voy a entender. (Been there. Done that)

martes, 9 de diciembre de 2008

Just let it go

Sí, es verdad. Cada vez que te topas con el pasado, pero con un pasado de esos intensos, te revuelve las cosas para bien o para mal.

Pero, ven acá, en el tiempo presente es inútil tratar de discutir por cosas del ayer. Sencillamente no se pueden cambiar. Creo que lo máximo y lo más sano que podemos hacer es perdonar y seguir nuestro camino. Por algo –y algo muy concreto- se acabó, “pasado pisado”, como dicen unos, ¿no?

No digamos que hay que echar al olvido, porque lo vivido fue súper importante en su momento y nos convirtió en lo que hoy somos, por lo tanto merece respeto y un altarcito en la memoria; pero hay que superarlo y buscar nuevas rutas, nuevas energías.

En el camino seguramente habrá algo mejor para cada quien. Si ya ambas partes han tratado de sustituir/ olvidar/ cambiar/ superar/ disfrazar/ borrar/ sanar/ obviar o cualquiera que sea el verbo que intente curar las heridas de todas las maneras posibles y al alcance de la mano, entonces hay que sentirse feliz por el otro, hay que apostarle fuerte a la jugada, hay que irse All-in and just let it go.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Algunas razones que evidencian que al escribir “Azul”, era sólo una niña.

  1. La escritura es muy infantil. Se nota cruda e inexperta. Ni hablar de la rima.
  2. La trama del cuento es fantástica aun cuando pudiera ser real. Me explico, las siguientes cosas no pasan ningún día corriente:
    1. Contarle a la mamá historias de darse los besos y, de paso, decir que uno viene "rendida".
    2. Por contexto la tipa es una tarajalla y además bonita y a esas alturas es que se viene a dar los besos.
    3. Si uno confesara al cura desde los besos (y a esa edad), no habría perdón divino para el resto.
    4. La única manera que una mujer no se sepa el nombre del zampe, es en una discoteca con mucho ruido y/o con una pea que Dios se la guarde. De resto se sabe TODOS los datos (incluyendo qué vacunas le faltan)
    5. El tipo en vez de perder tiempo poniéndola a bordar un pañuelo obvio que le hubiera robado más que un besito.
    6. La tipa le cree que va a volver por ella. Yeah right!
    7. No hay hombre que le cuente a su madre lo "bella" de una mujer. Por lo menos sustituye el término por uno más carnal, léase "buena" "rica", etc. Y se lo diría a los panas.
    8. Los hombres tampoco se embriagan del olor ni la hermosura, requieren caña pareja.
    9. El príncipe dice una vez que "no puede mentir"… no comments. Hombre que no mienta puede ser marico.
    10. Nunca un hombre maldice a la fama, poder o dinero, eso se traduce en "CULITOS SEGUROS"
    11. Aparentemente nunca me di cuenta que creé a una reina puta que obvio se coronaba a Jonás "Sirviente cumplidor mío"??? WTF!.
    12. Es difícil que un tipo no cambie a una mujer aparentemente pata en el suelo, por una catira con real.
    13. La plebeya siente dolor al enterarse que es un príncipe. El común de las mujeres siente amor y pasión al enterarse que el zampe, indeed, es millonario.
    14. El príncipe promete a la pobre plebeya dejar a la esposa al día siguiente del matrimonio para irse con ella. En mi pueblo dicen: hombre no deja a mujer.
    15. Este par de tortolitos se enamoran a primera vista y sólo con un besito. La verdad, para enamorarse hay que ECHARLE tantas bolas que pareciera que fuera una obligación.

Qué linda es la inocencia infantil.

Azul

Hace 11 o 12 años, inspirada en los romanceros que leía y las poesías de la Antología de Luis Edgardo Ramírez, escribí este cuento llamado Azul. Una mezcla de romance, con la fantasía de Disney y un poquito de poesía. Aquí hay que perdonar muchas cosas, sólo era una niña.


Plebeya:
¡Oh, madre rendida vengo!
¡Malhaya la suerte mía!
Estira tu lomo doblado
bajo la luz del día.
Seca el sudor de tu frente
y siéntate bajo el árbol.
Escucha ahora a tu hija
que la pena la está ahogando.

Madre:
¿Qué penas llenan el pecho
y a sus ojos desborda
a la gentil y bella plebeya
que día y noche sólo borda?

Plebeya:
Es por eso que he venido
dejando la estela del llanto
pues mi oficio inocente
ahora me trae quebrantos.
Desde pequeña he bordado
con mucha habilidad
pañuelos, mantas, vestidos,
día y noche sin cesar.
No he conocido el mundo,
sólo bordado nombres
y ahora mis labios sintieron
el calor de los de un hombre.

Madre:
¡Por nuestro Dios Ana Herminia!
¿Qué acabo de escuchar?
¿Un hombre tan atrevido
ha podido tus labios besar?
Olvídalo todo hija mía,
Haz que nada pasó.
Ora un rato en la Iglesia,
¿Ya el cura te confesó?

Plebeya:
No, mi madre querida,
tus consejos quisiera seguir.
Pero por más que lo intento
no olvido sus labios carmín.

Madre:
¿Quién es entonces ese hombre,
dónde y cuándo te besó?
He de creer hija mía
que sin querer te enamoró.

Plebeya:
No sé su nombre,
sólo sé su inicial,
que junto a la mía en un pañuelo
le pude esa noche bordar.
Bordaba tranquila yo, madre,
la hoguera y la vela encendida
y desde lejos en aquél frío
el galopar de un caballo se oía.
Pasaron unos minutos
y a mi puerta llamaron
y al yo abrirla, inocente,
sus ojos me derrotaron.
¡Qué mirada tan fija!
¡Qué blanca era su piel!
!Oh, qué voz la suya, madre!
tan dulce o más que la miel.
Cansado venía de guerra,
herido su hombro derecho
y mientras nerviosa lo curaba
de mis labios se robó un beso.
Me hizo bordarle un pañuelo
con su inicial y la mía
y prometió firmemente
que por mí él volvería.

SE ABREN LAS PUERTAS DE PAR EN PAR.
LAS PUERTAS DEL PALACIO.
CON FRENÉTICO GALOPAR
EL PRÍNCIPE SE HACE ESPACIO.

Príncipe:
¡Herido vengo mi madre!
En dolor me estoy ahogando.

Reina:
¿Qué te pasa hijo mío?
¿Te malhirieron en la guerra?
Te traeré curanderos,
los mejores de esta tierra.

Príncipe:
Lo que traigo, ¡Oh madre mía!
Con brebajes no se cura.
Vengo embriagado todo
de su olor y su hermosura.

Reina:
De guerra vienes, mi hijo
no de reinos vecinos.
Me temo que esa doncella
no vivirá en un castillo.

Príncipe:
No es princesa
Más hermosura que una tiene.


Reina:

Su sangre no es azul, hijo,
y tú un príncipe eres.

Príncipe:
¡Pero inventémosla, madre!
diremos que es de un reino lejano.

Madre:
Mentir no puedo en el trono,
al pueblo se lo he jurado.

Príncipe:
Yo mentir tampoco puedo
ni a mi corazón ni a mi alma,
mucho menos a la plebeya
a quien he jurado buscarla.

Madre:
¿Has dado tu nombre, hijo mío?

Príncipe:
No madre, sólo mi inicial
para que en un pañuelo bordara
mi consonante y su vocal.

Madre:
Has hecho bien, hijo mío,
así no te buscará.
Y ahora para olvidar
una princesa desposarás.

Príncipe:
¡Malhaya sea mi linaje!
¡Ojalá lo pudiera arrancar!

SALE EL PRÍNCIPE PRONTO
Y LA REINA MANDA A LLAMAR
A SU MÁS FIEL SIRVIENTE
EL CUMPLIDOR JONÁS.

Reina:
¡Gracias a Dios, Jonás!
Qué rápido has llegado.

Jonás, el sirviente:
¿En qué le sirvo señora?
ahora, ¿qué es de su agrado?

Reina:
Discretamente día y noche
a mi hijo seguirás
y todos sus movimientos
a tu reina contarás.
¿A dónde fue? ¿A quién vio?
Si lloró o si rió.

Jonás, el siriviente:
Perfecto, mi señora.
Todo quedó entendido.

Reina:
Retírate entonces Jonás,
sirviente cumplidor mío.

PASADAS UNAS SEMANAS
LA PLEBEYA BORDANDO ESPERABA
Y EL PRÍNCIPE EN SU CASTILLO
OLVIDARLA INTENTABA.
DE UN REINO AMIGO
LLEGÓ UNA BELLA PRINCESA,
DE BUCLES MUY AMARILLOS,
DE BOCA COLOR CEREZA.
COMPROMETIDA CON EL PRÍNCIPE
A CASARSE ELLA ESTABA.
LAS NUPCIAS CONTRAERÍAN
EN CUESTIÓN DE UNA SEMANA.
EL PRÍNCIPE ESTBAA MUY TRISTE
YA NI BOCADO PROBABA.
LA PLEBEYA ESTABA INQUIETA,
MUY ANSIOSA ESPERABA.
UNA NOCHE MUY OSCURA
PERO CON MUCHAS ESTRELLAS
CABALGANDO SE FUE EL PRÍNCIPE
A VER S U AMADA PLEBEYA.
SIN PERCATARSE QUE TRAS ÉL
UNA SOMBRA IBA
EL FIEL SIRVIENTE JONÁS,
EL QUE SUS PASOS SEGUÍA.

Príncipe:
Abrid la puerta doncella,
que verla ya yo requiero.

Plebeya:
¿Ha venido, caballero,
guiado por un lucero?

Príncipe:
Mucho la he extrañado
durante todo este tiempo
necesito besar sus labios
aunque sea sólo un momento.

Plebeya:
Aguarde un momento
que noto cosas extrañas.
La angustia que trae en sus ojos,
su vestimenta tan blanca.

Príncipe:
¡Oh querida doncella!
de eso tengo que hablar.
Mi angustia y mi vestimenta
no son de casualidad.
Prendado estoy yo de Usted,
de su mirada,
de Usted toda,
pero me temo amada mía,
que he elegido mal la persona.
Sangre color azul
por mis venas corre.
Venas que cortaría
sin dudarlo en su nombre.

Plebeya:
Eres hijo de reyes
de una plebeya te has prendado
tomando su corazón,
envenenando sus labios.
Me diste vida al principio
más ahora me la arrebatas.
Hablando de tu linaje
Escondidas palabras que matan

Príncipe:
He de contraer nupcias
con la princesa del reino amigo.
Más te juro ante Dios, doncella,
que sólo quiero estar contigo.

Plebeya:
Azul son tantas cosas, príncipe.
Azul es el cielo y el mar,
azul tengo muchos hilos,
azul tiene el pavorreal;
azul se ven mis cabellos
con los destellos del sol
azul corre por tus venas
y azul es mi corazón.
Tú lo pintaste todo, príncipe,
cuando mis labios besaste.
Azul y marchito está ahora,
así tú me lo dejaste.

Príncipe:
No digas eso doncella,
te lo pido por favor
que cada palabra atraviesa
como dagas mi corazón.
Como prueba de que la amo
y que con Usted quiero estar
Un plan que mucho he pensado
quiero a cabo llevar.
El día después de mis nupcias
hacia otro reino partiré
a conocer familiares
de quien será mi mujer.
Esa noche acamparemos
a orillas del manantial
y tú tras la roca más grande
paciente me esperarás.
Dos caballos y provisiones
pronto te haré llegar
Y así a nuestra partida
nada nos ha de faltar.
A penas caiga en el sueño
la joven princesa inocente,
tras la piedra que te he dicho,
rápido iré a verte.

Plebeya:
Pero, ¿Qué camino tomamos?
¿Dónde nos esconderemos?
¿Cuál será mi morada?
¿Abandonarías tu reino?

Príncipe:
Renuncio a todo, doncella.
A mi casa, a mi madre, al trono,
al reinado que me espera,
a mil lingotes de oro.
Seguro estoy y lo juro,
que ansío estar con Usted,
sentir el calor de su abrazo,
lo suave de su blanca tez.
Nos iremos a cualquier sitio
donde nadie haya oído mi nombre,
donde no hayan visto mi cara,
sonde sea tan solo un hombre.

Plebeya:
Confío en tu palabra,
haremos lo indicado
y cuando todos despierten
ya nos habremos marchado.

PERO OTROS OÍDOS HABÍAN
QUE DE TODO SE ENTERABAN.
EL SIGILOSO JONÁS
TRAS LOS ÁRBOLES ESCUCHABA.
MARCHOSE PRONTO AL PALACIO,
A INFORMARLE A SU REINA
EL PLAN SUPUESTO Y SECRETO
DEL PRÍNCIPE Y LA PLEBEYA.

Reina:
¡Hay que hacer algo, Jonás!
No podemos permitir,
que el príncipe y la plebeya
puedan esa noche partir.
¡Démosle muerte a ella!
Es la única solución.

Jonás, el siriviente:
No es prudente mi reina,
ni acertada su decisión.

Reina:
Entonces ¿qué haremos?
yo ya no puedo pensar.
Creía que la dulce princesa
podría hacerlo olvidar.

Jonás, el siriviente:
Se me ha ocurrido una idea,
que por siempre alejará
a la plebeya del príncipe
ella hasta lo odiará.
Días antes de las nupcias
su majestad actuará
como enferma y débil
más no debe exagerar.
El día después de sus nupcias,
cuando ya parta su hijo,
noticias de su muerte
le llevarán al camino.
Cegado por el dolor
el príncipe volverá
Y la plebeya toda la noche
tras la piedra esperará.

FINGIÓ LA REINA POR DÍAS
SU EXTRAÑA ENFERMEDAD
MÁS NO EXAGERABA NADA
PARA AL PRÍNCIPE NO ALARMAR.
LLEGÓ EL DÍA DE LAS NUPCIAS
Y EL PRÍNCIPE ANSIOSO ESTABA
DE QUE AMANECIERA PRONTO
PARA ESCAPAR CON SU AMADA.
PARTIERON ENTONCES TODOS
ANTES DEL CANTAR DEL GALLO
DEL PALACIO CARAVANAS
CON SIRVIENTES Y CABALLOS.
CON LÁGRIMAS EN EL ROSTRO
SE DSPIDIÓ LA PLEBEYA,
DE SU QUERIDA MADRE,
DE SU QUERIDA TIERRA.
DEJABA TODOS SUS HILOS,
DEJABA TODO LO SUYO,
PARECÍA COMO LA FLOR
CUANDO DEJA DE SER CAPULLO.
EN EL CAMINO DEL PRÍNCIPE
SE CRUZARON MENSAJEROS
QUE LA MUERTE DE LA MADRE
COMO NOTICIA TRAJERON.
TAL COMO LO PREVISTO
CEGADO POR EL DOLOR,
EL PRÍNCIPE A SU REINO
DE INMEDIATO SE DEVOLVIÓ.
ESPERÓ TANTO LA PRINCESA
HASTA QUE LOS RAYOS DEL SOL
DIERON EN SUS MEJILLAS
Y SOLA SE DESPERTÓ.

Madre:
Hija mía, estás de vuelta.
Más desgastada de lágrimas.
Creo que sus promesas,
no fueron más que palabras.

Plebeya:
¡Oh madre, rendida vengo!
¡Malhaya la suerte mía!
he creído que el océano
se secaría en un día.
He creído en que el sol
nunca se ocultaría,
he creído en sus palabras,
he creído en sus mentiras.
Marchémonos lejos, madre.
Lejos de éste lugar,
donde mi corazón olvide
lo grande de este pesar.

Madre:
Haré lo que sea mi hija
para hacerte olvidar
los malos ratos vividos
que el príncipe te ha hecho pasar.

PASADOS ALGUNOS AÑOS
VOLVIERON TIEMPOS DE GUERRA
REINOS VECINOS PELEABAN
POR EL CONQUISTAR DE LAS TIERRAS.
LOS HOMBRES DE TODOS LOS PUEBLOS
A LAS GUERRAS SE MARCHABAN
Y SOLAS A SUS MUJERES
EN LOS HOGARES DEJABAN.
CON ESPERANZAS Y MIEDO
A LAS HIJAS RESGUARDABAN
CURABAN A LOS HERIDOS
QUE DE TODAS PARTES LLEGABAN.
UNA DE TANTAS NOCHES
A LA PUERTA LLAMARON
DE LA TRISTE Y HUMILDE PLEBEYA,
LEJOS DE SU TIERRA HACE AÑOS.

Jonás, el sirviente:
Ayuda le solicito
por lo que Usted más quiera.
A mi hijo herido traigo
¡no deje que se me muera!

Plebeya:
Pase pronto, buen hombre,
y dejada a su hijo en mis manos
que mi madre, Dios y yo
con gusto nos encargamos.

AL HIJO DEL CABALLERO
MUCHOS DÍAS CUIDARON
CURARON SUS FUERTES FIEBRES
SUS HERIDAS LIMPIARON.

Jonás, el sirviente:
No tengo cómo pagarles
lo que por mi hijo han hecho
Cuidaron de su salud,
nos brindaron un techo.

Plebeya:
No se preocupe, buen hombre.
Agradézcaselo a Dios
que de todos es el único
que le ha hecho un favor.

Jonás, el sirviente:
¡Oh doncella! Eres tan buena
que me siento yo muy mal
pues mi consciencia no puede
día ni noche descansar.
Le voy a contar una cosa
que no me perdonarás
pero tenga por seguro
que trataré de remediar.
Muchos años he trabajado
para una reina malvada
y su maldad me ha llegado
ha contaminado mi alma.
A un príncipe conociste
hace años, antes de partir;
tú te prendaste de él
y él se prendó de ti.
Más su amor era imposible
sangre azul había en sus venas
y Usted era únicamente
una vulgar plebeya.
Planearon una noche,
irse lejos, escapar
más yo sigilosamente
todo pude escuchar.
Conté a la reina sus planes
para impedir su partida.
Para ello ideé un plan
en el que la reina enfermedad fingía.
El día de su encuentro
correría la noticia
de la muerte de la reina
y no se reunirían.
Todo salió perfecto
el príncipe se devolvió
más a la reina viva
cuando llegó encontró.
Dijeron que eran rumores
que habían creado en el pueblo
cuando en realidad era un plan
para impedir su encuentro.
Infeliz y triste el príncipe
ha estado durante años
la ha buscado a Usted
en todo reino aledaño.
Su estado ha empeorado
desde que enviudó
pues su esposa, la princesa
de fiebre se le murió.
Ella murió muy joven,
sin llegar al trono heredar
y ningún hijo al príncipe
nunca le pudo dar.
Ahora se muere el príncipe,
se muere de depresión,
se muere de soledad,
se muere de mal de amor.
Pero, discúlpame doncella
yo todo haría por curar
la herida en el corazón
que por mí Usted ha de llevar.
¡Acompáñeme al reino!
Se lo imploro, por favor,
Venga y dele vida al príncipe
complázcame por favor.

Plebeya:
¡Oh caballero!, no creo
lo que acabo de oír
he sido víctima por años
de una mentira vil
Más aunque mucho mal ha causado
te perdono cuanto hiciste
pues como buen caballero
ya te arrepentiste.
¡Déjeme llorar a solas!
mis penas desahogar
que el engaño y el dolor
tan fácil no se ha de olvidar.
Siento que mi vida
en el suspiro se me va,
con el vaivén del viento
con los pájaros al cantar.
¡Déjeme llorar a solas!
déjeme sentir
cómo se siente el morir
cuando uno está en el vivir.
La vida se le está yendo
mi vida se va tras él,
ahora que sé que es bueno
y que aun me ha de querer.

EL CIELO TODAVÍA AZUL
FUE TECHO DE LA PARTIDA
EN EL QUE LA PLEBEYA Y JONÁS
A VER AL PRÍNCIPE IBAN.
LLEGARON A LOS DOS DÍAS
A LAS PUERTAS DEL PALACIO
PERO A ANA HERMINIA SE LE IBA
EL TIEMPO MUY, MUY DESPACIO.

Plebeya:
¡Quiero verlo pronto!
ya no puedo esperar
diez años sin tocarlo
han sido una eternidad.

AL ENTRAR AL CUARTO
FUE EL DOLOROSO ENCUENTRO
DONDE LA PLEBEYA VIO
AL PRÍNCIPE CASI MUERTO.

Plebeya:
¡Oh príncipe! Despiértate por favor.
Soy yo, soy Ana Herminia,
la doncella que te prendó.

Príncipe:
Doncella ¿eres tú?
dime que no es un sueño,
dime que todo es cierto,
Dime que no estoy muerto.

Plebeya:
No, príncipe, es real.
Estoy aquí contigo
para remediar así
todo el tiempo perdido.

Príncipe:
¡Ah malhaya sea mi suerte!
tanto tiempo he llamado la muerte
y siento que me hiela la sangre
justo al momento de verte.

Plebeya:
¡No príncipe! No me dejes,
yo la calentaré
mil caricias y mil besos
cada segundo te daré.
¡No me dejes ahora!
Ya todo está aclarado
Ya tengo por seguro
que siempre me has amado.
Nos iremos a otro sitio
donde nadie conozca su nombre
ni tampoco su rostro
donde sea tan solo un hombre.

Príncipe:
Ya es muy tarde, doncella,
ya me siento fallecer
pero me siento feliz
de tenerla al lado otra vez.
Besa mis labios ahora,
mientras los pueda sentir,
besa mis labios ya secos
con tus labios carmín.
Dale vida a un moribundo,
a un moribundo feliz
que vio al amor de su vida
justo antes de morir.
Que la esperó todo el tiempo,
febrero, marzo, abril…
que llegó precisamente
a la hora de despedir.
Azul corre por mis venas, Ana,
azul tiene el pavorreal,
azul son los días tristes
que nosotros vimos pasar.
Azul es a donde voy,
a donde te voy a esperar.



lunes, 1 de diciembre de 2008

Cosas que sencillamente no sé hacer.

SENCILLAMENTE NO SÉ CÓMO:

Picar el ojo.
Salir de mi casa sin zarcillos.
Vivir feliz sin Internet.
Dejar de fumar por fuerza de voluntad.
Hacer dieta.
Ser constante en el gimnasio.
Comer cereal sin leer mientras tanto los cuatro lados de la caja.
Parar de corregirle los errores ortográficos a la gente.
Vivir y morar sin música de fondo.
No tararear y/o cantar la música de fondo.
Cantar semi-afinado.
Dormir temprano cada noche.
Salir sin perfume.
Usar Tampax.
Maquillarme los ojos con sombras.
Comer con el cuchillo en la mano izquierda.
Jugar Voleibol.
No detenerme aunque sea segundos al pasar frente a una librería.
Dejar de decir "te quiero" a todos los que quiero.
Contener la risa.
Andar por ahí sin un libro en el carro, cartera o maleta.
Pisar una alcantarilla o desagüe.
Dormir profundo sin antes rezar.
Pelearme con mi familia.
No hojear cualquier libro, periódico o revista de atrás para adelante antes de empezarlo a leer.
Quedarme callada al no estar de acuerdo.
Comer cualquier tipo de pepito, hamburguesa, arepa o perro sin chorrear y hacer un desastre.
Olvidar que Chávez existe un día de mi vida.
Hacer oficios domésticos (a excepción de cocinar).
Hacer pipí dentro del agua en la playa.
Hablar sin groserías.
Dejar de tener miedo a las monjas, a los payasos y a los truenos.
Dejar las cosas medio-hechas.
Abrir casi ningún tipo de frasco por primera vez (Como el Señor Burns: "Smitheeeers")
Ir por la autopista sin contar o brincar visualmente los postes intercalados.
Comerme una Oreo sin raspar primero la cremita.
No mover aunque sea los hombros cuando escucho música guapachosa.
No detallar las manos de cada hombre que conozco.
Comer rápido.
Caminar lento.
Mentir.