Después del genocidio de Hittler, donde miles de parejas y familias quedaron separadas por la muerte, llegó a nuestra era su sustituto: El
Facebook.
Una herramienta súper útil que te conecta con tus amigos pero te desconecta de tu pareja de una manera automática y hasta en tiempo real, gracias a su mejor aliado, el
BlackBerry.
He estado en miles de despechos y guayabos de mis amigos(as), todos son por motivos como:
* Me pilló un mensaje en el celular
* Una amiga de su prima, que es hermana de la vecina me vio.
* Dice que me siente raro(a), que yo tengo otra(o).
* Es que ella anotaba el serial de los condones y se dio cuenta de que tenía una caja que no coincidía con sus anotaciones (Caso de la vida real, lo juro)
* Etc
Pues ahora la causa que encabeza la lista interminable es: Vio una foto del FB de mi cuerpo astral rumbeando en
Chandelier, porque yo en verdad estaba durmiendo.
Pobre pana mal-tagueado.
Jueves 9:30 pm – Conversación telefónica.
- Él: Gorda, me voy a dormir, estoy cansadísimo.
- Ella: Seguro mi osito, que descanses. Te amo.
- Él: Yo también te amo, gordita.
Viernes 2:30 am – Ella navegando en Internet, en el home de su FB ve “Sutano (que es su osito) ha sido taggeado en una foto por Mengana en el álbum
Mobile Uploads”
He ahí el osito sandungueando y perreando con doce conejitas alrededor, ríos de ron, ambiente oscuro y sin cara de cansado sino de gozón.
El coño de la madre con el osito y el coño de la madre con la Mengana que lo mal-tagueó.
El otro día, veo unas fotos súper comprometedoras de un amigo con novia y, no por cabrona, sino por evitar un peo le digo:
-Yo: Fulanito, estás mal-tagueado. Una tipa. Corre y destagueate.
- Él: ¿Estoy mal tagueado? ¿Me taguearon a mí y es una tipa? No puede ser.
- Yo: ¡Burro! Te taguearon a ti, en 5 poses distintas y próximas con una tipa. Destagueate antes de que te vean.
- Él: Ahhh Ok! No vale!, ya se dieron cuenta y ya me formaron un peo.
Es que “mal-taguear” ahora es un verbo. Es el pan nuestro de cada día. Hay muchos que se tienen que despertar temprano a destaguearse, que no tienen vida hasta que deciden desistir de su cuenta de FB para tener paz y tranquilidad. Pero es demasiado tarde, si no te taguean, te ven hasta por casualidad en el álbum de cualquiera.
También he visto a unos sufrir destagueándose en tiempo record, con las bolas en la garganta, rezando para que a ninguno de sus 1.453 amigos (porque ser súper popular en FB es chévere…) le llame la atención esas fotos de noche en la playa con cara de borracho…para que al final el álbum sea privado.
Aunque, lo del álbum privado es pura paja. ¿Por qué? Porque una vez una amiga me dio su clave de FB para que entrara y viera un álbum privado al que ella tenía acceso. Las fotos que vi, estoy segura de que a nadie le interesaba que yo las viera. Lo que vino después, es otro cuento.
El que busca encuentra, eso es muy cierto. He visto caídas de gente en álbumes públicos de amigos en común en donde ni siquiera esa persona pillada está tagueada, sino que aparece al fondo de una foto como personaje de relleno.
He visto unos coños de madre que taguean a Fulanita en una foto en la que no sale ella sino Sutanito, sólo para que ella vea obligatoriamente que el tipo no estaba enfermo sino de parranda.
Es que el mal-tagueado no sólo le teme a que el novio(a)/esposo(a)/concubino(a)/machuque se entere de las cosas; es que ahora hay abuelas, madrinas, mamás y tías en el FB también; es que gente como yo que no tiene que rendirle cuentas a nadie también se puede meter en peos simplemente por decir que está en un sitio y está en otro, así que el riesgo es multilateral.
¿No te ha pasado que después de que rumbearon, jodieron, bebieron, se rascaron, sandunguearon, perreraron, fumaron y acabaron los trapos sacando fotos de la evolución desde el carro perfectamente maquillada hasta que quedaste en la mierda con el rímel chorreado, escuchas que alguien con la lengua enredada te aclara:
“yo nunca estuve aquí”? Lo que en medio de tu pea puedes pensar es:
“I see death people” como en Sexto Sentido, pero en realidad lo que quiere decir es “Por favor, no me taguees”
Señoras y señores, todos tenemos rabo de paja y el mal-tagueado mañana puedes ser tú. Please, consciencia cuando crees tus álbumes para que te tengan compasión por lo que hiciste el fin pasado.