Efectivamente, con un poco de ayuda ya no estoy caminando en parada de manos (por los momentos). Cuando caí sobre la planta de mis pies, choqué de lleno conmigo. Soy una niña, no soy siquiera una adolescente, soy una inmadura, búsquenme una Barbie.
Llevo siete meses y medio jugando a ser grande: un trabajo full absorbente, llevar una casa, pagar alquiler, servicios, impuestos, seguro, contar "conmigo", vivir sola, independencia, hago lo que quiera, no rindo cuentas a nadie…¡Soy Grande!
BULL SHIT.
Soy una niña con exceso de responsabilidades. De verdad, a mí me gusta sentir que me hacen las cosas, quiero que alguien me diga qué NO hacer, quisiera que me esperaran en la puerta para formarme un peo cuando llego de día, bebiendo y con visita, que me regañen para que tienda la cama, que me paguen la cuota del carro, que un día decida no acabar los trapos porque ya lo hice ayer y pues, me da vaina volverlo a hacer…tan seguido. Me gustaría que alguien vea la cantidad de cigarros que me estoy volviendo a fumar y que por lo menos lo tenga que hacer escondida para que dejen la ladilla. Quiero llegar y ver que cambiaron los bombillos que se quemaron hace un mes, que me arropen cuando me siento mal, que me preparen el Toddy en la mañana obligatoriamente porque sino me molesto.
Quiero que me repitan:
- María no fumes tanto, deja ese vicio.
- María duerme temprano que te vas a arrugar.
- ¿Estas son horas de llegar? ¡Coño de tu madre!
- ¿Estabas bebiendo? ¡Qué bolas tienes tú, un martes!
- No pagaste el seguro del carro, ese cheque lleva dos semanas arriba de la mesa
- No comas tanta porquería, ahorita eres flaca pero deja que pases los 25.
- ¡Párate de la mesa y me pones el mantel para comer!
…Mami, te extraño mucho.
Y precisamente a ti, mamá, te cuento que soy una carajita todavía aunque tú creíste que ya no lo era porque cuando viniste mi casa estaba limpia y ordenada, porque trabajo como una burra hasta la noche todos los días, porque después de todo siempre soy responsable y hago lo que me toca hacer, porque ya yo me pago todo, porque ya "no dependo" de ti. Como canta Aditus "Estoy aprendiendo a vivir, estoy aprendiendo a volar…" pero es menos fácil de lo que pensaba y te necesito mucho. Ya he llevado coñazos traducidos en dinero, en esfuerzo, en desencantos, en lágrimas. Ya me han cortado el celular por olvidarme de pagar, me han engañado como a una idiota hasta sacarme lágrimas por inocente, ingenua, inexperta. Ya he confiado en exceso y yo todo lo que quiero es ser por lo menos la mitad de lo que eres tú.
Sé que este es el primer paso para crecer de verdad, sé que no puedo ser Peter Pan y por eso estoy aquí lejos de todos los que amo, sé que después de todo, estoy haciendo lo necesario y quizás lo correcto; pero también sé que me falta seguir tropezando y tal vez este proceso nunca termine. Todas las cosas buenas que yo pueda ser, seguro es por ti. Y por todas las malas te pido perdón.
Quizás nunca leas esto porque no visitas mucho mi Blog, pero no tengo las bolas de decírtelo de frente y quiero que sigas tranquila pensando que ya crecí.
























