miércoles, 19 de enero de 2011

Bendita Realidad


Hace unas semanas estuve en Valencia y fui a la Misa del domingo que solía ir cuando vivía allá. Me sorprendieron varias cosas: Por fin cambiaron las cornetas y se lograba entender lo que hablaba el cura por micrófono; el cura ya no era el de siempre y el nuevo es amanerado. Nunca antes había visto un cura-loca y debo decir que la misa estuvo chévere y súper bonita, tanto que me llevé la hojita.

Al llegar de vuelta a Panamá sigo yendo a misa los domingos. La estructura de la Misa es la misma aunque no me sé ninguna canción; igual en Venezuela no solía cantar en la Iglesia, sólo movía los labios como hace el 50% de los presentes.

Las canciones de la Misa son distintas al igual que las hojitas y uno que otro detalle. Sin embargo, la estructura del ritual es el mismo, como en el resto del mundo. La Iglesia es una: Santa, Católica y Apostólica. Te suena ¿verdad? Sin embargo, la Oración de los Fieles es la parte más shocking para esta pobre cristiana que viene de La Cloaca, como llama Ardi a nuestra querida Venezuela.

La Oración de los Fieles son las peticiones que hacen los creyentes. Por lo general están bajo el siguiente esquema: por las necesidades de la Iglesia, por los que gobiernan las naciones y por la salvación del mundo, por los que padecen por cualquier dificultad y por la comunidad local. Sin embargo, en cada parroquia, comunidad y país estas oraciones se adaptan a la realidad que viven.

Píllense esto:



Voy a comparar estas dos Hojitas del Domingo para construir mi punto:

  1. VENEZUELA: Por
    la unión familiar / Por los secuestrados, exiliados, emigrantes, por la violencia familiar, social y política. / Por la convivencia / Por los hogares necesitados.

    Esto es sólo una hoja tomada al azar, de sólo un domingo que estuve en mi país. Esas y otras peticiones similares se repiten cada domingo en cada parroquia, en cada estado; desde la Catedral hasta la capilla. La fe de los que están en la Iglesia pide por una cantidad de problemas realmente graves que aquejan a TODOS, sin discriminación de estrato social. Estamos pidiendo de rodillas a un ente Todopoderoso por el cambio de nuestra realidad, por un "mejor día a día" por una regeneración social: tolerancia, unión, NO a la violencia.

  2. PANAMÁ: Por la Iglesia / Por aquellas naciones que viven momentos difíciles / Por los necesitados / Por los jóvenes en vacaciones / Por los que están en ésta Misa.
    Las hojas de los últimos domingos han tenido prácticamente las mismas peticiones.
    La mayoría de ellas son hechas para terceros. Aquí son otros los aquejados, son otras las naciones que tiene problemas e injusticias, son algunos los que tienen necesidades, son los niños en vacaciones los que merecen que roguemos al Señor, no un papá secuestrado. Es cómico que cuando pidieron "Por todas las naciones de la tierra, en especial por las que están viviendo momentos difíciles; para que el Señor les ayude a vivir en Justicia y Caridad" de manera automática pensaba en Venezuela. Un país en el que ya no estoy pero por el cual seguimos rogando desde el exilio; un país por el cual con este tipo de peticiones está rezando millones de personas en el mundo. Es triste que cuando dijeron lo de los niños en vacaciones me dio un ataque de risa.
Ahora bien, este país está PLAGADO de venezolanos. Tengo más amigos de Valencia aquí que cuando vivía en Caracas. TODOS tenemos una característica en común: nos encanta quejarnos. Antes sólo nos quejábamos de los peos de Venezuela, pero ahora nos quejamos de los peos de Venezuela...y de los "peos" de Panamá.

Debo incluirme en este grupo porque es cierto que hay cosas que cambiaron negativamente a raíz de estar aquí, sin embargo creo que el balance es positivo por lo que evito despotricar. Al final del día, soy yo la arrimada y la realidad es que la mayoría de nosotros salimos corriendo de La Cloaca. Aquí todos están mejor.

Ahora ¿realmente es tan grave como lo pinta la mayoría de las personas? Claramente creo que quejarse es una costumbre nata en el venezolano por las condiciones en que vivimos, lo cual impulsa a esta conducta incluso en el exterior. Si estuvieran en Chile, en Suiza o en cualquier nación con menos problemas que esta, igual se vivieran quejando; más aun cuando vemos qué tipo de quejas son las que manifiestan que, por respeto a éste país y su gente, prefiero no repetir.

En mi caso, el hecho de que la frecuencia de zampe tienda a nula, el calor que me saca hasta acné juvenil y las otras 4 estupideces, las paga con creces la seguridad en la calle y la calidad de vida que aquí tengo. Bueno…lo del zampe se podría discutir. Independientemente, llevándolo a un plano general, es obvio que las realidades son muy distintas y sin duda, ésta es favorable. El hecho de que sigamos mortificados por los nuestros en Venezuela y por nuestro país en general (Seguimos viviendo cagados por nuestra familia y nuestra patria) no quita que la tranquilidad personal que aquí se gana es un plus. Y si se los olvidó de dónde venimos aquí hay sólo un ejemplo.

El próximo domingo mi petición personal será por vivir en esta Bendita Realidad y porque todos los que vienen de La Cloaca aprendan a verlo así.


P.D: échenle un ojo a las hojitas. Dan ganas de reírse...por no llorar.

jueves, 13 de enero de 2011

Reafirmando


Adiós - GC

Suspiraban lo mismo los dos y hoy son parte de una lluvia lejos. No te confundas, no sirve el rencor. Son espasmos después del adiós. Pones canciones tristes para sentirte mejor, tu esencia es más visible; del mismo dolor vendrá un nuevo amanecer.

Tal vez colmaban la necesidad pero hay vacíos que no pueden llenar. No conocían la profundidad hasta que un día no dio para más. Quedabas esperando ecos que no volverán, flotando entre rechazos; del mismo dolor vendrá un nuevo amanecer.

Separarse de la especie por algo superior, no es soberbia… es amor. No es soberbia, es amor. Poder decir adiós es crecer.

viernes, 7 de enero de 2011

Home sweet…home?


Por ahí he escuchado que "casa es donde está tu mamá".

Desde junio del año pasado vivo en un país que no es mi país natal. Durante el año y nueve meses anteriores viví en una ciudad que tampoco es mi ciudad natal. En fin, tengo más de dos años viviendo fuera de "casa". Esto ha implicado aproximadamente 4 mudanzas y todavía faltan.

Cuando he empezado a habituarme a un sitio ya me toca mudarme. Hay veces que ni siquiera he terminado de sacar todos mis libros de las cajas, cuando ya tengo que embalar los que tenía afuera. A esto se le une el hecho de viajes frecuentes (trabajo, vacaciones, visitas a "casa") que me han hecho dormir en una infinidad de camas distintas. Los últimos 10 meses me ha pasado mucho que me despierto a mitad de la noche/madrugada sin tener puta idea dónde estoy. Es súper desagradable.

Ahora bien, luego de muchos meses sin ir a "casa" fui para pasar navidad y fin de año. ¡Oh, Sorpresa! Teniendo sólo tres días allá…quería volver a mi casa, esa en la que ahora vivo. Disfruté muchísimo con mi gente, en mi ciudad, todas las atenciones y consentimientos; me di cuenta de lo mucho que los extrañaba. Sin embargo, ya no es mi lugar.

Llegó el día de volver a mi nuevo país. Esperé pasar el counter para explotar en llanto y no paré hasta dos horas después cuando aterrizó el avión. Estoy segura que el señor del puesto de al lado tuvo el peor viaje de su vida: estaba todo nervioso y no sabía si abrazarme o meterme un coñazo. Lo único que se atrevió a hacer luego de escucharme chillar durante una hora y cuarto fue decirme: Señorita, ¿le llamo a la aeromoza para que le dé un tilito?

Estando aquí me he sentido cómoda otra vez: mi carro, mi casa, mi cuarto, mi cama, mi baño, mi clóset. Pero increíblemente…sigo sin sentirme en casa.

En el curso de shock cultural dicen que vivir en otro país es un proceso irreversible desde el punto de vista que ya jamás volverás a percibirlas cosas igual y además, el proceso de sentirte en casa será más complicado. Inevitablemente hay una adaptación/absorción consciente e inconsciente a una serie de hábitos, costumbres, factores culturales, etc. que difícilmente podrás mitigar. Lo que si tengo bien claro es que jamás adoptaré éste acento ni las expresiones locales, son too much. El día que me escuchen decir "enantito" "¡Ay a la vida!" (Gracias al "Señor R" por develar el misterio de cómo se escribe esta frase) "Chuleta" "Ofi" o algo por el estilo, tienen derecho a partirme la jeta.

¿Quiero volver? No. ¿Me quiero quedar? Sí, por los momentos. Sé que en el corto plazo vienen acontecimientos que me darán mayor estabilidad, me ayudarán a echar raíz y a disminuir considerablemente esta sensación de nómada y alma errática.

En casi cualquier situación, las cosas buenas siempre son más y ese debe ser el foco. Este último par de años he aprendido a hacer de los amigos verdadera familia; gracias a cada uno de ellos mi proceso ha sido maravilloso. No hay manera de agradecer todas las cosas buenas que han traído a mi vida, más que retribuírselos con lo mismo que me ofrecen: apoyo incondicional y una hermosa amistad.

Quizás sólo sea guayabo de momento y una mamitis grave que me traje de por aquellos lares. Sin embargo, luego de 7 meses es cuando estoy entendiendo a los panaderos portugueses y zapateros italianos cuando dicen: ¡la vida del emigrante no es fácil!

Una a veces te sufre…pero también ¡Cómo te goza! ¡FELIZ 2011 pa´todos!