domingo, 9 de septiembre de 2012

Misión Escape

Todo humano siente una curiosidad infinita por entender el universo, por saber cómo y por qué estamos aquí…¿por qué vivimos en la tierra y no en Plutón? Pudiéramos ser seres de cualquier tipo, adaptables a cualquier condición que los otros planetas tienen. Respirar Uranio, comer “estogloamitas fungiformes”. Quizás hasta no tener idioma, religión ni sexo. Sólo “vivir” de una manera fuera de lo concebible. 

De niño siempre quise vivir en el espacio, por la sencilla razón de alejarme de la tierra. Era –y sigue siendo difícil- para mí comprender estos patrones aleatorios donde lo tangible es lo único que cobra sentido y valor. Donde lo intangible es menospreciado.

Tuve siempre una fascinación por los cuerpos celestes, estudio las constelaciones, me apasiono con sus misterios, me desvelo tratando de recorrer el infinito en mi escaso cerebro. ¿Puede la imaginación abarcar todas las galaxias? También pido deseos a las estrellas fugaces, sólo para simular que de alguna manera encajo en este planeta.

Por eso me hice astronauta, para ir al encuentro extra-planetario del  ser. Donde aislado de una ínfima realidad –como se ve La Tierra desde el espacio- puedo sentir la verdad de por qué estoy aquí.

Cuando estoy en la tierra mi vida es bastante peculiar. Básicamente me dedico a dos cosas: primero, a crear y mantener un perfecto estado físico que contrarreste mi deterioro mientras estoy en el espacio, para ello entreno varias horas diarias y mi entrenador es mi gurú. Segundo, a fingir ante el mundo –y sobre todo, ante mi psicólogo tratante- que estoy cuerdo. ¿Cómo mantener la cordura cuando en cada viaje espacial corroboras el sin-sentido de este planeta? ¿Cómo mantener la cordura si desde allá afuera las guerras y los ataques terroristas son literalmente anti-natura? Al mismo tiempo te preguntas ¿Para qué hay todavía esfuerzos por salvar a la auto-destructiva Tierra? 

No tengo esposa ni hijos y prácticamente tampoco amigos. ¿Para qué querría someter a nuevas vidas a este caos? No me gusta ver TV, especialmente las noticias ¿Para qué sobre-exponerme al desastre si ya es suficiente con tener que aterrizar por temporadas aquí? Sólo me preocupa tener un comportamiento socialmente aceptable que me permita seguir viajando al espacio. Sí, señores: en el juego de la vida, me perdí la explicación de las reglas.

Mi día perfecto en el espacio es aquél en que la tierra se pierde de vista.